Bueno,
aquí estamos otra vez: hoy toca metodologías educativas. En fin,
vamos allá.
La
verdad que yo soy muy clásico en lo que se refiere a la educación
de idiomas: me gusta trabajar bien la gramática, memorizar
vocabulario (aunque no tiene porque ser memorizando listas, claro
está) y después, pues ya nos pondremos a trabajar las diferentes
habilidades/skills/llamémoslo
“x”. Pero también he de decir que he tenido muchos profesores de
idiomas que han utilizado muchas metodologías diferentes. En inglés
siempre ha sido algo tipo enfoque oral y situacional/comunicativo/CCL
(diría que es una combinación extraña, pero realmente no lo es:
enfoque oral a grandes rasgos y sanseacabó).
También
he “sufrido” otras metodologías más clásicas (por decirlo de
alguna forma). Algo de latín se, aún me acuerdo (gracias a ello me
gano un dinero) y me ha servido para poder traducir mejor en estos
tiempos que corren en los que traducimos sin tener ninguna base
pre(caria)via. De castellano y catalán... en fin, eso es
indescriptible después de veinte años haciendo clases de lengua; y
en lo que se refiere a francés, mis clases siempre han tenido un
enfoque oral y situacional principalmente.
Hasta
aquí puedo leer hoy, pero para resumir: me encanta aprender
gramática. Sin ella me siento bastante manco, la verdad. Pero sobre
gustos no hay nada escrito (a lo que mi profesora de catalán durante
bachillerato una vez me respondió: Això és mentida. Hi
ha moltíssimes coses escrites sobre gustos i qui digui això deu ser
retrassat mental o alguna cosa per l'estil).
Pic: como la cosa va de gustos, ahí va lo que más me gusta en el mundo.
