Después
de tres días trabajando de forma intensiva en este blog, ya tengo el
cerebro más seco que el ojo de un tuerto (como diría mi padre).
Pero aún recuerdo el examen más difícil que he visto, o más bien,
oído en mi vida. Ese examen fue: la parte de comprensión oral del
CAE.
A
ver, tengamos en cuenta que pusieron un CD en un radiocasete (sí,
aún existen los radiocasetes) conectado a dos altavoces. Era una
sala con unas cien personas en ella, los sujetos a los que podíamos
escuchar eran de diferentes nacionalidades (no sólo
ingleses/americanos/whatever) y tendían, por lo que pudimos deducir,
a abrir poco la boca. En fin, que media hora escuchando a los “boca
de piñón/morder un limón” de vete tú a saber de donde son,
intentando entender algo mínimamente y rellenar huecos, se me hizo
más que eterna.a
Qué
yo sepa, de aquel examen nadie salió contento, ni si quiera los de
padres anglófonos. Obviamente, era una prueba muy válida, ya que
evaluaba de una forma inimaginable nuestras capacidades de
comprensión del inglés y ya habíamos hecho alguna cosilla de
acentos raros. Pero... fiable? Perdón? Por lo que se (un compañero
repitió el examen), la prueba de diciembre parecía sacada del FCE y
fue más que fácil. Así que, de fiable nada.
Javi,
ResponderEliminarTens raó que el CAE és una prova totalment vàlida, ja qua avalua que l'alumne tingui uns coneixements superiors d'anglès. Ara bé, comparteixo amb tu el fet que no acaba de ser del tot fiable. Primer per això que comentes tu que l'examen de desembre era molt més fàcil que el d'una convocatòria anterior, i també pel fet que a la part de comprensió oral no és el mateix escoltar amb uns altaveus que es troben a uns quants metres de distànica d'on estàs assegut, que escoltar amb uns auriculars. Evidentment, amb auriculars s'entén molt millor i, per tant, és probable que obtinguis una puntuació millor.